El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, sostuvo que dueña del establecimiento dijo inicialmente no conocer a Areiza, pero las pruebas de la Fiscalía dicen que sí lo conocía y que se veían regularmente.  

La Fiscalía anunció que sigue buscando pistas sobre los responsables de la muerte de Carlos Enrique Areiza Arango, uno de los testigos en varios procesos de parapolítica y en el fallo que absolvió al senador Iván Cepeda y ordenó, en cambio, investigar al expresidente Álvaro Uribe. En este caso, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, manifestó que una de las líneas de investigativas apunta a la relación que Areiza Arango sostenía con la dueña del establecimiento donde fue baleado el sábado 14 de abril en Bello (Antioquia).

En rueda de prensa, el fiscal general explicó que cuando la mujer –de quien todavía no se conoce su identidad– fue abordada por las autoridades para establecer cómo sucedió el crimen, dijo inicialmente no conocer el exparamilitar. No obstante, Martínez sostuvo, de manera técnica y sumado a otras pruebas que el ente investigador tiene en su poder, que la mujer sí lo conocía y, de hecho, existía una relación de manera personal entre los dos. (Le podría interesar: Senador Álvaro Uribe pide a la Fiscalía claridad sobre muerte de Carlos Areiza)

“Inicialmente la señora les manifestó a los fiscales de Medellín no tener conocimiento del señor Areiza, pero se ha logrado establecer la presencia recurrente y diaria del señor Areiza en el local en donde falleció”, precisó el fiscal Martínez, quien además dijo que este testigo tenía “muchísimos enemigos en su contra” y que cada uno de ellos es una línea de investigación. “Tenemos todas las hipótesis avanzando en determinar cuál de ellas es posible y cuál no”, agregó en su declaración de este lunes.

Igualmente, sostuvo que a la mujer ya se le han practicado varios interrogatorios en el que se buscaría determinar una eventual responsabilidad, y dijo que en las indagaciones del ente investigativo también se encontró que Areiza Arango tenía problema con los Pachelly, una estructura criminal con presencia en el departamento de Antioquia. “Hay varias líneas investigativas, ninguna de las cuales ha descartado la Fiscalía”, agregó. (Lea también: Agarrón en el uribismo: el “favor” que el Patriota dice que le hizo a José Obdulio Gaviria)

Areiza Arango, conocido como Papo y quien fue asesinado a sus 37 años, fue uno de los testigos en el caso del exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos. En ese proceso, el declarante afirmó que Ramos se reunió con el exjefe paramilitar Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez. Incluso, dijo que el exmandatario se reunió en varias oportunidades con el ya fallecido comandante paramilitar Carlos Castaño.

También fue testigo en el fallo que emitió la Corte Suprema en el que absolvió al senador Iván Cepeda, por supuestamente haber manipulado testigos, y que, en cambio, llevó a compulsar copias para investigar al expresidente Álvaro Uribe. En la misma decisión, el alto tribunal había ordenado oficiar al Inpec y a la Oficina de Protección de Testigos de la Fiscalía intensificar las medidas de seguridad de Areiza Arango. Sin embargo, en 2016 este testigo había expresado su intención de no recibir esta protección. (Le sugerimos: Corte pide “prioridad y rigor” en homicidio de testigo en caso Uribe-Cepeda)

La Fiscalía reveló un documento fechado el 12 de abril de 2016 en el que Areiza le responde a Jorge Eduardo Rojas, director del programa de Protección y Asistencia de la Fiscalía, que no aceptaba el esquema de protección porque en el momento no lo deseaba, “pues estoy seguro que, por su arraigo no se van a ir, pero cuando salga (…) sí necesitaré protección para mí y mi familia”.

El Espectador

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com