Nairo Quintana afrontó la crono de la penúltima etapa con el lastre de lo sucedido el día anterior. Hizo una mala etapa, acabando en el puesto 69 a 4 minutos y seis segundos de Dumoulin, el vencedor de la etapa, lo que le lleva a ocupar la décima posición en la clasificación general. Sin duda, el corredor de Movistar afrontaba este día muy afectado por su pérdida de tiempo en la decimonovena etapa. Bernal, en cambio, hizo una muy buena crono, acabando en el puesto 25 a un minuto y 58 segundos del vencedor. A pesar de su enorme trabajo para Thomas y Froome, ha sido el segundo mejor joven, demostrando que es un fenómeno.

Con respecto al desenlace de la carrera, Geraint Thomas se proclamó virtual campeón del Tour de Francia tras esta contrarreloj de la 20ª jornada en Espelette. El ciclista del Sky se convierte en el primer galés en ganar la ‘Grande Boucle’ después de un día donde Tom Dumoulin se hizo con el triunfo de la crono por apenas 1″ de ventaja sobre Chris Froome, que pasa a ocupar el tercer cajón del podio final en detrimento de Roglic.

El galés no sólo no sufrió en la contrarreloj que debía decidir el podio final del Tour sino que además casi se despide con un doblete, ganando la jornada. Estuvo cerca. Marcó los mejores tiempos en los dos puntos intermedios, pero aflojó en el tramo final, tal vez debido a la alegría que le producía el hecho de ganar su primera gran vuelta. Entró en meta y celebró con rabia una victoria que muchos ponían en duda desde que se vistiera de amarillo tras la undécima etapa con final en La Rosiere.

Parte de su celebración se debía a que, en principio, el triunfo del día era para su amigo y compañero Chris Froome. Sin embargo, la confusión se apoderó de la silla caliente del vencedor. El británico estaba sentado en ella y a su lado, Tom Dumoulin. Los dos miraban la pantalla y el holandés se empezaba a preguntar si el vencedor era él. Los jueces terminaron de confirmarlo para sorpresa de todos, que habían visto cómo el del Sky había sacado 1″ al del Sunweb, pero finalmente fue al revés.

Dumoulin se hizo con la victoria y se llenó de felicidad al conservar el segundo puesto de la general. Por momentos pareció haber ganado el Tour. No cabía en sí. Sin embargo, la inmensa alegría se la llevó Thomas, que se abrazó a su patrón Dave Brailsford y no pudo contener las lágrimas tras ganar su primera gran vuelta a los 32 años demostrando el enorme poderío del Sky, la formación que llegó con Froome como jefe de filas pero que se encontró con un nuevo líder sin tenerlo planeado. En unos tiempos donde ellos mismos, que son la cara más visible de un ciclismo donde todo está medido a la precisión, se vieron sorprendidos por un deporte donde siempre es difícil pronosticar.

Dumoulin y finalmente Froome le acompañarán en el podio de París al que deberán subir mañana tras desbancar este último a Roglic, que se tuvo que conformar con la cuarta plaza. Mikel Landa acaba en séptima posición y el que partía como uno de los grandes favoritos al triunfo final, el colombiano Nairo Quintana, décimo de la general en una carrera que siempre tuvo cuesta arriba. Su triunfo en la original etapa de 65 kilómetros con final en Saint-Lary-Soulan mitiga un poco el dolor de la clasificación y de la caída sufrida justo al día siguiente.

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