El caso de la reventa de boletas que compromete a la Federación Colombiana de Fútbol solo acaba de empezar. El pasado martes la SIC informó de que está en plena investigación del caso al mismo tiempo que levantó cargos en contra de varios directivos del ente rector del fútbol colombiano. Su implicación en la trama con dos entidades privadas para la reventa de boletas de varios partidos durante las pasadas eliminatorias podría llegar a un plano internacional.

Así lo explica la FIFA en el Código de Ética aprobado el pasado 10 de junio en Moscú. Dicho reglamento busca la transparencia total de cualquier estamento dentro del organismo del fútbol después del famoso FIFAgate que tambaleó las entrañas del ente rector. En varios puntos, la FIFA aclara que están en perfecta disposición de intervenir en cualquier proceso “que vulnere la integridad y reputación del fútbol, particularmente cuando se trate de un comportamiento ilegal, inmoral o carente de principios éticos”.

“La FIFA asume la gran responsabilidad de velar por la integridad y la reputación del fútbol en todo el mundo. Por tal motivo, se esfuerza constantemente por proteger la imagen del fútbol, y sobre todo la propia, para evitar que métodos y prácticas ilegales, inmorales o contrarios a los principios éticos puedan empañarla o perjudicarla”,, explica la FIFA.

Dos temas son esenciales en este sentido, y en los podría estar incumpliendo la Federación Colombiana en dado caso que se compruebe su implicación directa en el caso: la afectación de la reputación de la FIFA y el cohecho por la reventa de boletas.

Concretamente en el punto del cohecho, la FIFA también aclara en su código lo siguiente: “Las personas sujetas al presente código no deberán ofrecer, ni prometer, ni dar o aceptar ningún beneficio personal o económico indebido, ni de cualquier otra índole, a fin de conseguir o mantener un negocio o cualquier otro beneficio deshonesto de cualquier persona de la FIFA o ajena a esta. Tales actos están prohibidos, indistintamente de que se lleven a cabo de forma directa o indirecta a través de intermediarios o en colaboración con intermediarios o partes vinculadas a estos últimos, tal como se define en el presente código. En particular, las personas sujetas al presente código no deberán ofrecer, ni prometer, ni dar o aceptar ninguna ventaja económica indebida ni de cualquier otra índole por la ejecución u omisión de un acto relacionado con sus actividades oficiales y contrario a sus obligaciones o que recaiga en su discreción. Toda oferta de tal tipo deberá notificarse a la Comisión de Ética, so pena de sanción conforme al presente código”.

Hay que tener en cuenta que la FIFA precisamente ha tenido mano dura en los últimos tiempo respecto al tema de la reventa de boletas. En el último Mundial de Rusia persiguió este tipo de conductas.

A esto hay que unirle que el presidente Jesurún también forma parte del organismo que rige el fútbol internacional. Es miembro del Consejo FIFA, como vicepresidente de la Conmebol.

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