Tras muerte de María del Pilar Hurtado investigarán a Alcalde y Secretario de Gobierno.

De acuerdo con el ente de control, se «busca determinar la gestión de la administración frente a la ocupación de predios por parte de un sector de la comunidad, así como el manejo que dieron a las presuntas amenazas de que fue víctima la lideresa, representante de la comunidad que habría invadido algunos lotes en el municipio».

Señala, igualmente, el ente de control que el comportamiento tanto de Otero como de Ortiz en el manejo de la situación de orden público podría constituir en una falta disciplinaria que acarrearía sanciones en el ejercicio de sus funciones.

«Como parte de la investigación se ordenó la práctica de pruebas para que la Alcaldía de Tierralta, la UNP, el Ejército y la Policía entreguen información de las acciones emprendidas ante la presunta invasión de los predios, la identificación de sus propietarios, la aparición de un supuesto panfleto con amenazas y los pasos seguidos para establecer su veracidad».

Agrega igualmente la Procuraduría que Otero Avilés y Ortiz Naranjo podrán solicitar ser escuchados en versión libre y espontánea sobre los hechos materia de investigación.

La alteración de la tranquilidad ciudadana en Tierralta, municipio ubicado en el sur del departamento, ha suscitado una serie de hechos como amenazas, desplazamientos y asesinatos de representantes de las comunidades que reclaman derechos a trato digno.

Ella era María del Pilar Hurtado.

Ella era María del Pilar Hurtado.

Foto:

Archivo particular

Las invasiones de al menos 5 hectáreas de terreno ubicadas en el centro de Tierralta, se originaron desde hace cerca de cuatro años y han venido creciendo de manera paulatina con la llegada de campesinos que huyen de sus parcelas en las montañas del Nudo del Paramillo por el asedio de las bandas criminales.

Esos labriegos asustados por el fusil se instalan en cambuches en las laderas de los barrios legales, aprovechando los lotes que aún no tienen ningún tipo de construcción.

María del Pilar Hurtado lideraba a un grupo de personas que promovía la legalización de los predios ocupados

Dicha situación ha sido permisiva por parte de las autoridades que no han ejercido un control estricto ni han adelantado programas de favorecimiento de subsidios para esas personas.

Miembros de organizaciones campesinas y comunitarias, como Cordobexia, aseguran que al no existir una autoridad clara en el manejo de las invasiones,
 algunos propietarios de esos terrenos se escudan en panfletos amenazantes utilizando el nombre de bandas criminales como las autodefensas gaitanistas de Colombia, para amedrentar a quienes promueven la defensa de un techo propio.

Una de las víctimas del problema de invasión en Tierralta fue María del Pilar Hurtado Montaño, quien fue acribillada por sicarios la mañana del pasado 21 de junio cuando se despedía de sus dos hijos menores para salir a trabajar.

El hecho de que el crimen haya sido cometido en presencia de sus hijos y cuya evidencia quedó registrada a través de un video casero, despertó la solidaridad con las víctimas de la violencia, especialmente con los líderes comunitarios y defensores de derechos humanos.

Luego de la muerte de la mujer, quien lideraba a un grupo de personas que promovía la legalización de los predios ocupados, surgieron nuevas amenazas en contra de otros líderes de Tierralta y varios municipios de Córdoba.

Uno de ellos es Andrés Chica, director de la Fundación Cordobexia, la cual lidera el proceso de restitución de derechos de la población campesina y desplazada.

A través de dicha organización, Chica ha hecho serios cuestionamientos a las políticas de protección del gobierno y al abandono de los labriegos que han tenido que enfrentar el crecimiento de bandas criminales en sus regiones.

Estas denuncias le valieron a Andrés Chica una amenaza de muerte a través de un mensaje de texto a su teléfono celular la noche del pasado sábado 22 de junio.

Tras hacer la denuncia en el Comando de Policía de Tierralta, las autoridades implementaron un esquema de protección de inmediato y fue trasladado a Bogotá, desde donde está dirigiendo la Fundación.

El terror de los campesinos

Las bandas criminales que acechan el sur de Córdoba son organizaciones armadas que tienen un mismo propósito: el control del negocio del narcotráfico.

Mencionadas por quienes han estudiado el fenómeno delincuencial de Tierralta y el sur de Córdoba son las autodefensas gaitanistas de Colombia, cuyo origen es el desmonte de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia. Ese grupo armado habría sido conformado, en principio, por quienes se desmovilizaron en Santa Fe de Ralito, un corregimiento de Tierralta y que fue escenario del proceso de paz entre el gobierno y los ‘paras’.

Su fortalecimiento militar se dio con el reclutamiento de nuevos jóvenes que se dedican al cuidado de cultivos y laboratorios y, otros, al sicariato. Las autoridades los identifican como Clan del Golfo.

Otro de los grupos operantes en el sur de Córdoba es el de los Caparrapos, disidencia de los ‘gaitanistas’ y que tomaron su nombre porque algunos de sus integrantes fundadores eran naturales de Caparrapí, en Cundinamarca.

Tierralta

Tierralta ha sufrido históricamente los embates de la violencia. En mayo fue enviado un batallón de 400 soldados para replegarlos en una área de cinco municipios del sur de Córdoba.

Foto:

rchivo / EL TIEMPO

Este grupo, aparentemente inferior en número de hombres, tendría nexos con disidencias del frente 58 de las Farc que tomarían el nombre de Cacique Coyará y tendrían acciones delincuenciales armadas en la zona rural de Tierralta y poblaciones aledañas.

Esta alianza estaría buscando arrebatarle a los ‘gaitanistas’ el manejo de los extensas cultivos de coca que se producen en la manigua del Nudo del Paramillo.

Lo cierto es que de ambos lados, los campesinos que habitan las zonas donde se cultiva la coca sufren las amenazas para que mantengan la siembra y el cuidado de las matas. En Córdoba, 3.345 familias campesinas  se aceptaron abandonar los cultivos como parte del proceso de paz que firmó el Gobierno con la guerrilla de las Farc.

GUDILFREDO AVENDAÑO y JUSTICIA
Especial para EL TIEMPO
MONTERÍA

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com