El Espanyol ha ganado este jueves al Ludogorets y se sitúa como primero de grupo. Los catalanes se impusieron al conjunto búlgaro, que llegó al partido líder y máximo goleador de la Europa League. Campuzano fue, de nuevo, el nombre propio del partido en clave periquita. Eso sí, al final, el resultado tan corto hizo que los periquitos sufriesen.

Machín saltó al terreno de juego con un once que nada tenía que ver con el que lució el pasado domingo contra el Villarreal. Hasta nueve cambios realizó el técnico dejando claro, una vez más, que LaLiga es la prioridad. Sólo Bernardo y Diego López repitieron. En los primeros compases, los blanquiazules ya habían botado dos córners, pero los dos equipos alternaban ocasiones sin gran peligro. En el minuto 8, Lukoki firmó el primer balón, de cabeza, entre los tres palos que Diego López atrapó.

Pero fue el Espanyol el que golpeó. Campuzano, que se está convirtiendo en un experto en la competición europea, logró el primer tanto de la tarde con un gran detalle de calidad y tras aprovechar un desajuste de la zaga búlgara. El catalán celebró el cuarto de su cuenta particular en esta competición. Tras el tanto, los periquitos seguían apretando. El Ludogorets no terminaba de culminar las jugadas de peligro y se diluía antes de disparar a puerta. Los catalanes tenían el control del juego, del balón y desactivaban bien al rival.

RCD Espanyol de Barcelona@RCDEspanyol

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FULL-TIME!

PFC Ludogorets 1945 0-1 RCD Espanyol de Barcelona

12′ @vcampuzano10

Gran victòriaaaaaaa a Razgrad!

¡Buen trabajo, equipoooo! #Volem | #EspanyoldeBarcelona | #RCDE | #EspècieEnExpansió | #UEL

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31213:46 – 24 oct. 2019Información y privacidad de Twitter Ads123 personas están hablando de esto

Como anécdota, pasada la media hora y pese al marcador, la grada del Ludogorets Arena demostró que el partido era una fiesta e hicieron la ola. La sensación, no obstante, es que los de Machín podían ampliar el resultado en cualquier momento. De todas formas, al filo del descanso, un disparo de Badji y la posterior falta botada por Marcelinho, que terminó resbalando, inquietaron las inmediaciones de Diego López.

El Ludogorets de la segunda parte tenía otra pinta. Apretaba y presionaba más aunque sin cubrirse demasiado detrás y sin definir arriba. Eran compases sin demasiada historia y ambos entrenadores aprovecharon para mover banquillo. Ninguno terminaba de imponer su ley. La ocasión más clara de los locales llegó en el minuto 71 con un disparo con la derecha de Nedyalkov.

En el último cuarto de hora, el Ludogorets se lanzó al ataque y el Espanyol sufrió porque, además, el marcador era muy corto. Tchibota lo probó, pero ya con más corazón que acierto. Pero, aunque daba la sensación que los catalanes ganarían, terminaron con muchos nervios y con la expulsión de Javi López.

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