La llegada de las primeras dosis de Pfizer a Colombia es apenas el inicio de un extenso proceso que enfrentará su mayor desafío cuando empiece la vacunación masiva y se logre llegar a más 7 millones de personas. Chile, el gran ejemplo a seguir en América Latina, empezó a finales de diciembre y ha administrado 1 millón 900 mil dosis.

Hace una semana Perú recibió las primeras 300 mil dosis de la vacuna de Sinopharm (China) contra el COVID-19. Su llegada se asemejó mucho al recibimiento de una celebridad. Las cámaras siguieron el avión de Air France que las traía. Grabaron todo su aterrizaje hasta que la aeronave se detuvo y abrió la bodega donde a lo lejos se veían unas cajas blancas. En la pista, el presidente Francisco Sagasti aplaudía. Después dio un discurso que algunos medios acompañaron con música de superhéroe. Luego, desde un helicóptero, siguieron grabando las vacunas por las calles de Lima.

En Colombia acaba de suceder algo similar. El Presidente Iván Duque, en compañía del ministro de Salud, recibió el primer lote de vacunas que llegaron al país. En un avión de DHL arribaron 50 mil dosis de Pfizer/Biontech. La caja fue cubierta con una bandera amarillo, azul y rojo. También hubo aplausos y discurso. Luego de las palabras de Duque, que recordó que este es un “momento histórico”, dos locutores retomaron la transmisión en vivo. (Lea Esta sería la distribución de las primeras 50.000 dosis de la vacuna Pfizer en Colombia)

Las vacunas fueron nacionalizadas en tiempo récord, como lo prometió la DIAN, y luego fueron transportadas a la zona franca donde está la bodega del Ministerio de Salud, en Bogotá. Allí hay espacio para almacenar 44 millones de dosis y un cuarto especial de congelación a donde llegaron las cajas térmicas de Pfizer. Para certificar que no pierdan la cadena de frío (requieren -70º C), cuentan con un datalogger, un pequeño artefacto que permite saber en tiempo real cuál es su temperatura. (Conozca más detalles sobre la logística detrás de la llegada de las vacunas)

En cada caja hay paquetes con 195 frascos de vacunas congeladas. Cada frasco contiene 6 dosis que, una vez se descongelen, deberán diluirse con 1,8 ml de solución inyectable de cloruro de sodio. Tras esa “mezcla”, la vacuna finalmente podrá administrarse a la primera paciente que la recibirá el próximo 17 de febrero: Verónica Machado, enfermera jefe del Hospital Universitario de Sincelejo (Sucre). Ese mismo día habrá vacunados en Montería y al siguiente en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Cartagena, Barranquilla y Cundinamarca. Este gráfico muestra cómo se repartirán las dosis de este primer lote:

Cortesía Minsalud.
Cortesía Minsalud. / minsalud

Pero como le dijo hace una semanas a The Atlantic Stephen Thomas, presidente de enfermedades infecciosas de la Universidad Estatal de Nueva York Upstate, las vacunas no son, precisamente, lo que salva vidas. Lo que lo hace, advertía, es la vacunación. Y para que ese proceso empiece en Colombia de manera masiva aún falta un camino muy largo por recorrer.

EL ESPECTADOR

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com